Es una plataforma digital comprometida con reducir el desperdicio de alimentos y promover un consumo más consciente y solidario en Guatemala. Conectamos a productores, comercios y vendedores de alimentos con personas interesadas en adquirir productos excedentes -alimentos cercanos a su fecha de caducidad, con imperfecciones estéticas o que sufrieron pérdida parcial de frescura, pero siguen siendo completamente aptos para el consumo- a precios accesibles.
Somos un equipo con conciencia social, enfocado en el cuidado del medioambiente y en la generación de impacto positivo. Trabajamos para contrarrestar la pérdida de recursos invertidos en la producción de alimentos, para que los productores y vendedores puedan recuperar parte de su inversión, y para que más personas, especialmente aquellas con menores ingresos, tengan acceso a alimentos nutritivos y de calidad. Creemos en la economía circular, en la seguridad alimentaria y la dignidad de las comunidades.

Misión
Facilitar la comercialización responsable de alimentos excedentarios mediante una plataforma gratuita e innovadora que conecte a productores, comerciantes y consumidores, reduciendo el desperdicio, promoviendo prácticas de consumo sostenibles y contribuyendo a mejorar la seguridad alimentaria de la población guatemalteca.

Visión
Ser la plataforma líder en Guatemala y a futuro de la región en la reducción del desperdicio de alimentos, impulsando una cultura de consumo consciente en la que los recursos se aprovechen plenamente, los productores recuperen su valor y todas las personas, sin importar su nivel de ingresos, puedan acceder a alimentos nutritivos, favoreciendo así un país más sostenible, solidario y con mejor impacto ambiental.
EL PROBLEMA
Guatemala enfrenta una contradicción profunda: mientras miles de familias viven en condiciones de inseguridad alimentaria y los índices de desnutrición siguen siendo de los más altos de la región, el país desperdicia toneladas de alimentos cada año.
De acuerdo con el Food Waste Index Report 2024 del United Nations Enviroment Programme (UNEP), en Guatemala se pierden aproximadamente 3,590 millones de libras de alimentos anualmente, equivalentes a 1,629,472 toneladas. Esto significa que por cada habitante se desperdician alrededor de 91 kg (201 libras) de comida al año.
Este desperdicio tiene múltiples consecuencias:
1. Impacto en la seguridad alimentaria y nutricional
Gran parte de los alimentos que se desperdician son productos frescos y altamente nutritivos, que podrían contribuir a mejorar la dieta de las personas más vulnerables. En un país con altos índices de desnutrición crónica, esta pérdida no solo es injustificable, sino alarmante. El desperdicio contribuye a que el acceso a alimentos saludables siga siendo limitado, mientras que crece el consumo de productos procesados, más accesibles, pero menos nutritivos.
2. Impacto económico para productores y comerciantes
Los productores agrícolas, comerciantes y vendedores también sufren pérdidas significativas. Muchos alimentos no se venden por razones estéticas, por pequeñas imperfecciones, por pérdida parcial de frescura o por fechas de caducidad próximas. Esto reduce sus ingresos, afecta la sostenibilidad de sus operaciones y desincentiva la producción responsable, la inversión en insumos, transporte, almacenamiento y mano de obra se pierde parcial o totalmente cuando el producto no llega al consumidor.
3. Impacto ambiental
El desperdicio de alimentos tiene un efecto grave en el medioambiente:
- La descomposición de residuos orgánicos produce gas metano (CH₄), un gas con un poder de calentamiento 28 veces mayor que el dióxido de carbono (CO₂).
- También se pierde inversión en fuerza laboral y horas/hombre, recursos que podrían generar valor económico y social de haberse aprovechado adecuadamente los productos.
4. Patrones de consumo poco sostenibles
Existe además una tendencia creciente a preferir alimentos procesados antes que productos frescos que requieren preparación, lo que incrementa la demanda de productos industrializados, poco nutritivos y con mayor huella ambiental. Esto profundiza la desconexión entre productores locales y consumidores, aumentando el desperdicio de alimentos frescos disponibles.